*Pov. Alice*
Pasaban los días y cada vez se acercaba más el día de volver a Londres. No sabía si estaba preparada.
¿Pero por qué no estarlo? Iba a estar con toda mi familia. Ya que todos mis amigos y amigas estaban en Miami.
Llegó el día de irme.
Me despedí de mi habitación. Le eché un vistazo a todo.
Dejé las maletas en la puerta. Ashley, me abrazó, fue raro ya que ''no me hablaba''. Pero en ese momento me dió igual todo. Cogí las maletas como pude, metí las maletas en el maletero del taxi. Me monté en la parte de atrás. En ese momento me acordé de los buenos amigos que dejaba allí. Todos los buenos y malos momentos. Los meses desde que conocí a Austin, toda mi vida cambió allí, en Miami. Cuando llegué al aeropuerto dejé las maletas y me dirigí a la sala de espera y aproveché para ver si tenía algún mensaje, tenía uno, cuyo cuál era de Austin; diciendo: ''Aunque los kilómetros nos separen, mi corazón estará siempre al lado del tuyo.'' Eso hizo que unas cuantas lágrimas rodaran por mi cara discontínuamente. Después, avisaron de que había que ir montándose ya.
Bajé por la rampa hasta llegar al avión, subí y me senté en mi asiento correspondiente.
Me acompañaba una abuelita, la que no sé por qué, me recordó a Austin, cuando nos conocimos en el avión.
Recordárlo me hizo sonreir. Un par de horas hicieron que me diera cuenta de que, mi vida estaba allí, mis amigos, mis compañeros, mi universidad, mi casa.
Cuando aterrizamos, cogí las maletas, y fuí a la salida, donde me esperaban mis padres y mi hermana...
*Pov. Austin*
No podía parar de pensar en Alice, esa chica que me cambió la vida cuando la conocí en aquel avión. No pude evitar pensar en que sí se quedaría para siempre. Eso me hacía estar triste. ¿Por qué? Tendría que haber estado con ella siempre, le distraje. Y eso hizo que suspendiera, lo sé, aunque no lo admita. Fue todo culpa mía. Le distraje mucho. Y con eso, me paro a pensar que sí fue mi culpa que se fuera de mis brazos...
Con todo esto en mente, me dirigí al salón. Allí estaba mi madre.
-¿Austin?
-¿AUSTIN? +Repitió, y yo sin oírle,(o hacerle caso.)
-¡AUSTIN!
Subí la mirada hasta sus ojos.
-¿Qué pasa?
-Estabas en las nubes. ¿En qué pensabas?
-Bah, tonterías. +Le mentí. Me sentó mal mentirle pero lo hice, soy tan malo en mentir, que se dió cuenta; como siempre.
-Mientes.
-¿Yo mentir? +Cruzó los brazos. -Vale, sí. No es verdad, no son tonterías, o por lo menos para mí.
Me invitó a sentarme y yo asentí y le imité.
-Va, Austin. Yo sé que no te gusta contarme tus cosas, pero sabes que puedes confíar en tu ''colega''. +Me guiñó el ojo y me dió un codazo, flojo.
Puse una cara rara e hizo que se levantara y se fuera a la cocina.
-¿MAMÁ? Era broma, ¡eh! Pero por si acaso, no vuelvas. +Reímos.
Me tumbé en el sillón y pensé en mandarle un mensaje a Alice. Así hice: ''Aunque los kilómetros nos separen, mi corazón estará siempre al lado del tuyo.'' En ese momento estaba inspirado y aunque pensé que ya estaría ''volando'', le mandé otro:
''¿Sabes? Para mí que fue una coincidencia muy grande encontrarnos en aquel avión. O como tu dirías: Fué el destino. Ya sabes que yo no creo en eso del destino, pero sí en que sin tí yo no podría divertirme como antes, o tomar un helado sin mancharte la boca, o...Ya sabes todos aquellos momentos felices que pasamos. Sigo creyendo que no fue el destino, pero sí diria que la vida nos unió, y si nos unió sería por algo...'' Mierda, me faltaban carácteres. Así que le mandé otro. ''Tampoco unos cuantos carácteres de mierda nos separarán. ¿Sabes? A lo mejor te hago una sorpresa. Oops, se me escapó. Besos, te quiero, ¡ah! Y que te lo pases geeeeenial. :) x''
Ahora sí había terminado.
Pronto, mi madre me llamó para comer y yo acudí como un perrito ya que mi hambre no aguantaba más.
*Pov. Alice*
En cuanto que ví a mis padres y a mi hermana, salté a ellos como loca. Me emocioné, ¿quién no? Si te pasas unos meses sin ver a tu familia, esa de la que nunca jamás te habías separado, fue duro. Pero hubo personas que me ayudaron a superar esos momentos duros de mi vida; como separarme de ellos.
Mi hermana no paraba de decirme todo lo que había echo sin mí, y que había pintado la habitación, y bla bla bla. Saltábamos de alegría. De vuelta a casa no paraba de mirar por la ventana, mirándo el paisaje, y la diferencia de Miami a Londres.
Los nervios por ver mi casa me mataban, no sé por qué, pero presentia que me habían preparado algo. ¡Mierda! Y yo con la mala noticia de que había suspendido...Porque ellos no sabían nada, se pensarían que nos habían dado unas vacaciones o algo. JÁ, más quisiera que fuera eso y no haber suspendido. Y es que no quería estropear ese momento tan especial.
Cuando llegamos cogí las maletas, ayudada por mi padre. Entré y...
-¡¡¡¡¡SORPRESA!!!!!! +Gritaron todos a la vez.
Estaban toda mi familia, incluyendo primos y mis abuelos, que los echaba tanto de menos.
Di dos besos a todos y un abrazo bien fuerte. Me emocioné mucho, ya que...Sobre todo echaba de menos a mis abuelos.
-¿Qué tal abuelos? +Pregunté feliz.
-Genial, ahora que estás aquí. +Les abracé, y se me cayeron unas cuantas lágrimas.
-¡No llores mujer! +Gritó mi abuelo abrazándome.
Después de aquella maravillosa fiesta, estaba cansada, me despedí de mis padres. Mientras subía las escaleras Andrea (mi hermana) me llamó.
-Pssssh. Pssssh. +Me giré.
-¿Sí?
-Espérame. +Se subió conmigo.
Entramos al cuarto y lo primero que hice fue mirar el móvil. Miré el mensaje y ví como Andrea lo estaba viendo también.
-¿Qué haces? ¿Eh? Te he visto. +Le guiñé un ojo.
-Lo sé, ¿quién es ese cañonazo? Grr.
-¡OYE! Es mi amigo.
En mi cabeza...
-Ay que mono es...Si fuera su...¿QUÉ? Pero él ya tiene...
(...)
-¡Hey, baja de las nubes! +Dijo mi hermana chasqueando los dedos haciendo que me asustara del golpe.
Cuando se fue, estuve un rato pensando...Y se me ocurrió cambiar de look, sí.
También pensé en echarme mechas californianas, de echo lo haría mañana. Ví una foto en tumblr, que habían un tatuaje super chulo, que ponía LOVE. De nunca me habían gustado los tatuajes, pero...¿Por qué no? Me quedarían bien, ¿no? Aunque me daban miedo las agujas...
Me lo pensaría, pero las mechas ya estaban decididas.
Mañana sería un gran día, ¿por qué lo sabía? no lo sé.
Pasaban los días y cada vez se acercaba más el día de volver a Londres. No sabía si estaba preparada.
¿Pero por qué no estarlo? Iba a estar con toda mi familia. Ya que todos mis amigos y amigas estaban en Miami.
Llegó el día de irme.
Me despedí de mi habitación. Le eché un vistazo a todo.
Dejé las maletas en la puerta. Ashley, me abrazó, fue raro ya que ''no me hablaba''. Pero en ese momento me dió igual todo. Cogí las maletas como pude, metí las maletas en el maletero del taxi. Me monté en la parte de atrás. En ese momento me acordé de los buenos amigos que dejaba allí. Todos los buenos y malos momentos. Los meses desde que conocí a Austin, toda mi vida cambió allí, en Miami. Cuando llegué al aeropuerto dejé las maletas y me dirigí a la sala de espera y aproveché para ver si tenía algún mensaje, tenía uno, cuyo cuál era de Austin; diciendo: ''Aunque los kilómetros nos separen, mi corazón estará siempre al lado del tuyo.'' Eso hizo que unas cuantas lágrimas rodaran por mi cara discontínuamente. Después, avisaron de que había que ir montándose ya.
Bajé por la rampa hasta llegar al avión, subí y me senté en mi asiento correspondiente.
Me acompañaba una abuelita, la que no sé por qué, me recordó a Austin, cuando nos conocimos en el avión.
Recordárlo me hizo sonreir. Un par de horas hicieron que me diera cuenta de que, mi vida estaba allí, mis amigos, mis compañeros, mi universidad, mi casa.
Cuando aterrizamos, cogí las maletas, y fuí a la salida, donde me esperaban mis padres y mi hermana...
*Pov. Austin*
No podía parar de pensar en Alice, esa chica que me cambió la vida cuando la conocí en aquel avión. No pude evitar pensar en que sí se quedaría para siempre. Eso me hacía estar triste. ¿Por qué? Tendría que haber estado con ella siempre, le distraje. Y eso hizo que suspendiera, lo sé, aunque no lo admita. Fue todo culpa mía. Le distraje mucho. Y con eso, me paro a pensar que sí fue mi culpa que se fuera de mis brazos...
Con todo esto en mente, me dirigí al salón. Allí estaba mi madre.
-¿Austin?
-¿AUSTIN? +Repitió, y yo sin oírle,(o hacerle caso.)
-¡AUSTIN!
Subí la mirada hasta sus ojos.
-¿Qué pasa?
-Estabas en las nubes. ¿En qué pensabas?
-Bah, tonterías. +Le mentí. Me sentó mal mentirle pero lo hice, soy tan malo en mentir, que se dió cuenta; como siempre.
-Mientes.
-¿Yo mentir? +Cruzó los brazos. -Vale, sí. No es verdad, no son tonterías, o por lo menos para mí.
Me invitó a sentarme y yo asentí y le imité.
-Va, Austin. Yo sé que no te gusta contarme tus cosas, pero sabes que puedes confíar en tu ''colega''. +Me guiñó el ojo y me dió un codazo, flojo.
Puse una cara rara e hizo que se levantara y se fuera a la cocina.
-¿MAMÁ? Era broma, ¡eh! Pero por si acaso, no vuelvas. +Reímos.
Me tumbé en el sillón y pensé en mandarle un mensaje a Alice. Así hice: ''Aunque los kilómetros nos separen, mi corazón estará siempre al lado del tuyo.'' En ese momento estaba inspirado y aunque pensé que ya estaría ''volando'', le mandé otro:
''¿Sabes? Para mí que fue una coincidencia muy grande encontrarnos en aquel avión. O como tu dirías: Fué el destino. Ya sabes que yo no creo en eso del destino, pero sí en que sin tí yo no podría divertirme como antes, o tomar un helado sin mancharte la boca, o...Ya sabes todos aquellos momentos felices que pasamos. Sigo creyendo que no fue el destino, pero sí diria que la vida nos unió, y si nos unió sería por algo...'' Mierda, me faltaban carácteres. Así que le mandé otro. ''Tampoco unos cuantos carácteres de mierda nos separarán. ¿Sabes? A lo mejor te hago una sorpresa. Oops, se me escapó. Besos, te quiero, ¡ah! Y que te lo pases geeeeenial. :) x''
Ahora sí había terminado.
Pronto, mi madre me llamó para comer y yo acudí como un perrito ya que mi hambre no aguantaba más.
*Pov. Alice*
En cuanto que ví a mis padres y a mi hermana, salté a ellos como loca. Me emocioné, ¿quién no? Si te pasas unos meses sin ver a tu familia, esa de la que nunca jamás te habías separado, fue duro. Pero hubo personas que me ayudaron a superar esos momentos duros de mi vida; como separarme de ellos.
Mi hermana no paraba de decirme todo lo que había echo sin mí, y que había pintado la habitación, y bla bla bla. Saltábamos de alegría. De vuelta a casa no paraba de mirar por la ventana, mirándo el paisaje, y la diferencia de Miami a Londres.
Los nervios por ver mi casa me mataban, no sé por qué, pero presentia que me habían preparado algo. ¡Mierda! Y yo con la mala noticia de que había suspendido...Porque ellos no sabían nada, se pensarían que nos habían dado unas vacaciones o algo. JÁ, más quisiera que fuera eso y no haber suspendido. Y es que no quería estropear ese momento tan especial.
Cuando llegamos cogí las maletas, ayudada por mi padre. Entré y...
-¡¡¡¡¡SORPRESA!!!!!! +Gritaron todos a la vez.
Estaban toda mi familia, incluyendo primos y mis abuelos, que los echaba tanto de menos.
Di dos besos a todos y un abrazo bien fuerte. Me emocioné mucho, ya que...Sobre todo echaba de menos a mis abuelos.
-¿Qué tal abuelos? +Pregunté feliz.
-Genial, ahora que estás aquí. +Les abracé, y se me cayeron unas cuantas lágrimas.
-¡No llores mujer! +Gritó mi abuelo abrazándome.
Después de aquella maravillosa fiesta, estaba cansada, me despedí de mis padres. Mientras subía las escaleras Andrea (mi hermana) me llamó.
-Pssssh. Pssssh. +Me giré.
-¿Sí?
-Espérame. +Se subió conmigo.
Entramos al cuarto y lo primero que hice fue mirar el móvil. Miré el mensaje y ví como Andrea lo estaba viendo también.
-¿Qué haces? ¿Eh? Te he visto. +Le guiñé un ojo.
-Lo sé, ¿quién es ese cañonazo? Grr.
-¡OYE! Es mi amigo.
En mi cabeza...
-Ay que mono es...Si fuera su...¿QUÉ? Pero él ya tiene...
(...)
-¡Hey, baja de las nubes! +Dijo mi hermana chasqueando los dedos haciendo que me asustara del golpe.
Cuando se fue, estuve un rato pensando...Y se me ocurrió cambiar de look, sí.
También pensé en echarme mechas californianas, de echo lo haría mañana. Ví una foto en tumblr, que habían un tatuaje super chulo, que ponía LOVE. De nunca me habían gustado los tatuajes, pero...¿Por qué no? Me quedarían bien, ¿no? Aunque me daban miedo las agujas...
Me lo pensaría, pero las mechas ya estaban decididas.
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